
















Dulzura cremosa y una estela que enamora.
El Yara es, sin dudas, el perfume que vino a cambiar las reglas. Si sos amante de los aromas que transmiten alegría y femineidad, esta fragancia te va a fascinar. Imaginate un postre de frutas tropicales con una base de vainilla batida; es suave, esponjoso y tiene ese toque "coquette" que lo hace irresistible desde la primera atomización.
Al principio: Te recibe una mezcla vibrante de flores exóticas como la orquídea y un toque de mandarina que le da chispa.
En el corazón: Aparece su lado más adictivo, con notas de frutas tropicales y un acorde dulce que recuerda a un malvavisco o un batido de frutilla.
Al final: El perfume se asienta en una vainilla cremosa y almizcle, dejando una sensación de limpieza y calidez que dura horas en tu piel.
A diferencia de otros perfumes pesados, el Yara es increíblemente fácil de llevar. Es esa fragancia que elegís cuando querés sentirte impecable para ir a merendar con amigas, para una cita donde buscás algo tierno y seductor, o simplemente para que sea tu aroma de todos los días.
Su mejor desempeño lo vas a encontrar en días templados o frescos, donde la vainilla se siente más reconfortante. Es un aroma que genera cumplidos constantes porque no invade, sino que invita a acercarse.
No solo el aroma destaca; el frasco pesado y su diseño icónico lo convierten en una pieza de colección para tu tocador. Tiene una fijación excelente, acompañándote durante toda tu jornada sin perder su esencia dulce y femenina.
💡 Un consejo: Si querés que el aroma te envuelva por completo, aplicá un poco detrás de las orejas y en las muñecas. Al ser una fragancia tan amable, podés reaplicar durante el día para intensificar esa nube de vainilla.