
















La fuerza indomable del mar profundo en un frasco.
El Atlas no es el tÃpico perfume azul de verano que huele a cÃtricos suaves. Es una fragancia intensa, salvaje y profundamente marina. Imaginate estar parado frente a un océano embravecido, sintiendo el aire frÃo, la sal pegada a la piel y el aroma de las algas frescas. Es un perfume con una personalidad arrolladora, diseñado para quienes no tienen miedo de llamar la atención y buscan una duración fuera de serie.
El impacto inicial: Una ráfaga de notas marinas y sal pura. Es una apertura frÃa, ultra refrescante y muy potente que te despierta los sentidos al instante.
La evolución: Poco a poco aparecen matices minerales y un toque muy sutil de dátiles, que no lo hacen dulce, pero sà le dan una textura densa y masculina.
En el secado: Se asienta con un aroma a algas marinas y maderas blancas. Se siente limpio, pero con una limpieza orgánica, como si hubieras pasado todo el dÃa en el mar.
El Atlas es famoso por su rendimiento atómico. Es, probablemente, uno de los perfumes más potentes de tu colección:
DÃas de calor extremo: Es donde mejor se desempeña. La sal y las notas marinas se activan con el calor, manteniéndote fresco incluso en los dÃas más pesados.
Actividades al aire libre: Su estela es tan grande que no se pierde con el viento. Es ideal para salidas donde querés que tu aroma se sienta a varios metros.
Para los que buscan duración: Si sentÃs que ningún perfume te dura, el Atlas es la solución. Se queda en la piel hasta después de bañarte y en la ropa puede durar semanas.
A pesar de ser un frasco de 55ml, te va a rendir mucho más que cualquier perfume de 100ml. Su concentración es tan alta que con apenas dos atomizaciones tenés suficiente para todo el dÃa. El frasco, con su diseño minimalista y pesado, refleja perfectamente la calidad "nicho" que tiene el lÃquido en su interior.
💡 Un consejo de oro: Usalo con moderación. Es tan potente que si te aplicás de más, podés saturar tu propio olfato. Empezá con poco y dejá que la magia del océano haga el resto.